Drama

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El drama, un supergénero

El género dramático fue ya definido por Aristóteles, en su Poética, en el siglo IV a.C., como el intermedio entre la épica y la lírica. La base del drama es prácticamente siempre el conflicto. Este puede venir por motivos internos o externos a los protagonistas, pero de un modo u otro, los obliga a enfrentarse a desafíos personales, sociales o existenciales. Los personajes, en cualquier drama, deberán tomar unas decisiones que marcarán su destino y los conducirán a un resultado final.

En el drama moderno, ha cobrado importancia la evolución psicológica de los personajes, mostrando la importancia que han tenido los descubrimientos de la ciencia sobre la interioridad psíquica de los seres humanos. En términos formales, el drama cinematográfico utiliza una puesta en escena que favorece la inmersión del espectador en la historia. La iluminación, la música y el ritmo narrativo suelen ajustarse a un tono realista e intimista, destacando momentos de tensión y catarsis.

Diversos tipos de drama

Los componentes de drama son tan universales en la narración cinematográfica que son extrañas las películas, incluso las más humorísticas, en las que están completamente ausentes.

Esto ha hecho que se distingan múltiples tipos de drama. Aquí sólo vamos a citar los más importantes.

-Dramas criminales, cuyos protagonistas se sitúan a ambos lados de la ley: detectives privados, policías, fiscales, mafiosos o ladrones de bancos. Por ejemplo: El Padrino, Chinatown (1974), Yakuza (1974), Érase una vez en América (1984), Uno de los nuestros (1990) o Gomorra (2008).

-Dramas de fantasía, donde se incluyen elementos sobrenaturales de cualquier tipo, como Dentro del laberinto (1986) o Donde viven los monstruos (2009).

-Películas de terror dramáticas: ejemplos de esto serían, por ejemplo, El resplandor (1980) o Hereditary (2018), en los que elementos terroríficos se enmarcan dentro de la destrucción de una familia.

-Dramas costumbristas o slice of life: en el que la acción se centra en las “pequeñas cosas”, en la vida cotidiana de los personajes, mostrando sus dificultades y angustias. Por ejemplo, las películas españolas Calle mayor (1956) o Barrio (1998).

-Drama romántico: en la que el conflicto nace de la relación amorosa entre sus protagonistas. Podríamos citar Orgullo y Prejuicio (2005) o Carol (2015).

-Drama de ciencia ficción, situado en un futuro más o menos lejano, con múltiples ejemplos como Metropolis (1927), Blade Runner (1982), Hijo de los hombres (2006) o La llegada (2016).

-Dramas familiares: la familia como centro de conflictos íntimos ha inspirado un número casi infinito de películas como ¡Qué bello es vivir! (1946) o Secretos y mentiras (1995).

-Dramas deportivos: el mundo de la competición ha servido para desarrollar muchas películas como El buscavidas (1961) o Moneyball (2011).

-Dramas bélicos: la guerra es un fenómeno que pone a prueba como ninguno otro la condición humana. Lo prueban películas tan conocidas como Masacre. Ven y mira (1985), La vida es bella (1997), En tierra hostil (2008) o 1917 (2019).

-Dramas históricos: estos están a menudo basados en hechos pasados de gran relevancia y que han dejado una gran huella. Por ejemplo, Lincoln (2012) estaba centrado en los esfuerzos de este presidente norteamericano por abolir la esclavitud en Estados Unidos.

Existen otros muchísimos tipos, más allá de los de esta lista. Y es que es raro que, en cualquier gran historia, no haya un poco de “drama”.